jueves, 25 de agosto de 2016

CRÓNICA DE UNA OBSERVACIÓN AFORTUNADA. CONSIDERACIONES SOBRE HERODOTUS, EL MACIZO DE ARISTARCO Y LOS FENÓMENOS LUNARES TRANSITORIOS

Se puede hacer una observación de valor científico desde el patio de casa con un telescopio de aficionado. En nuestra época de sondas que llegan a los confines del sistema solar la simple observación visual de la Luna ha quedado muy relegada. Parece que nuestro satélite sólo puede ser objeto de fotografías artísticas, sin entrar en detalles porque entonces se pierde definición, y nada más. Pero no es así, observar la Luna en detalle sigue siendo provechoso.
El 17 de junio saqué el telescopio al patio y comencé a observar la zona de Aristarchus y Herodotus. El Programa de Detección Cambios Geológicos Lunares (ALPO/BAA) recomendaba para nuestra zona la observación de Herodotus: “2016-Jun-17 UT 01:03-06:53 Ill=89% Herodotus. Some astronomers have occasionally reported seeing  a pseudo peak on the floor of this crater. However there is no central peak! Please therefore image or sketch the floor, looking for anything near the centre of the crater resembling a light spot, or some highland emerging from the shadow” : “Algunos astrónomos ocasionalmente han reportado ver un seudo pico en el suelo de este cráter. ¡Pero no hay ningún pico central! Por eso, realice imágenes o croquis del suelo, tratando de encontrar cerca del centro algo semejante a un punto luminoso o a terreno alto emergiendo de la sombra”. Observé durante una hora, concentrándome mayoritariamente en la fosa oscura que es el fondo de Herodotus y tratando de distinguir el famoso punto luminoso en el centro. Fue una hora placentera porque como el lector podrá comprobar en la fotografía que acompañamos, es una zona realmente atractiva. Intenté que mi croquis fuera comprensivo de toda la zona pero al pasar al dibujo me di cuenta que era una empresa titánica y me limité a ser esquemático y a indicar lo que realmente parecía el único dato interesante de la observación: el pequeño punto brillante señalado por la flecha.
Este fue el reporte que realicé al Programa: “I observed Herodotus and Aristarchus on June 17th from 05.00 to 06.00 UT. I could discern a very tiny light spot on Herodotus off the center of the floor. It has the appearance of some high terrain emerging from the shadow” “Observé Herodotus y Aristarchus el 17 de junio de las 05.00 a las 06.00 TU. Pude discernir un muy pequeño punto luminoso en Herodotus, en uno de los costados del cráter. Tenía la apariencia de terreno alto emergiendo de la sombra. Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina). Name of feature: Herodotus. Date and time (UT) of observation: 06-17-2016: 05.00 to 06.00. Size and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105). Magnification: 154X. Seeing: 7”
La luz era brillante y nítida y persistió durante toda la observación. Estaba convencido que debía ser algún punto alto de Herodotus iluminado por el Sol y así lo sugerí en mi reporte. Ahora que lo pienso, si hubiera sido eso hubiera visto cambios en la luminosidad o desarrollarse algún tipo de sombra durante la hora en que observé.

Días antes de que se publicara la The Lunar Observer de agosto, el Director del Programa Anthony Cook me comunicó que la observación pasaba a formar parte del catálogo de Fenómenos Lunares Transitorios (FLT). Esa lucecita era anómala, no debería haber estado ahí. Es una lástima que no me haya percatado, por mi falta de experiencia observacional, de lo que realmente estaba observando. El croquis hubiera contenido más valiosos detalles y hubiera, sobre todo, alertado a otros observadores para que lo comprobaran. Pero el lado positivo es que la observación lunar nos puede topar con descubrimientos y eso es muy excitante. Pero hay que conocer todo lo posible de los detalles de su superficie, para que la próxima vez podamos percatarnos de la anomalía en cuanto la vemos (o no reportar como anomalía lo que es el aspecto normal de la superficie).


Así apareció nuestra observación en “The Lunar Observer” de agosto de 2016, en palabras de Anthony Cook: “Reportes de FLT: Un FLT fue observado en junio, aunque no se lo consideró tal al momento de la observación. El 17 de junio de 2016 Alberto Anunziato (AEA) realizó un croquis de  Herodotus y Aristarchus, durante un evento de iluminación repetida. Aunque no pudo observar nada parecido a lo que se había visto en las mismas condiciones de iluminación, señaló una mancha blanca en el fondo de Herodotus, en el lugar en que la sombra del relieve topográfico del sur de Vallis Schroteri intersecta el fondo interior de Herodotus al norte. Alberto usó un Meade ETX 105, a 154 aumentos, y el seeing era de 7/10. Observó visualmente de las 05:00 a las 06:00 UT y en sus notas dice: “Pude distinguir un punto blanco muy pequeño en Herodotus, en el costado del fondo del cráter. Tenía la apariencia de terreno alto emergiendo de la sombra”. No debería haber un punto blanco en ese lugar. Hay un prominente cráter blanco en el margen interior noroeste de Herodotus, que no se muestra en el croquis, como tampoco la sombra en el margen interior oriental, lo que me hace pensar que el croquis no  está acabado. Por eso le asigno un grado 1 a este evento por el momento. Veamos si podemos volver a detectar este punto blanco durante futuros eventos de iluminación repetida y probar que es normal” (págs.11/12)”. (“One potential LTP was seen in June, although it may not have been realized at the time. On 2016 Jun 17 Alberto Anunziato (AEA) supplied a sketch that he had made of Herodotus and Aristarchus, during some repeat illumination events. Although it failed to show anything resembling what had been seen under repeat illumination, he did draw a white spot on the floor of Herodotus where the shadow from topographic relief to the south of Vallis Schroteri intersects with the northern inner floor of Herodotus (See the left most arrow in Fig 2). Alberto was using a Meade EX 105 scope, x154, and seeing was 7/10. He was observing visually from 05:00-06:00UT and in his notes says: “I could discern a very tiny light spot on Herodotus off the center of the floor. It has the appearance of some high terrain emerging from the shadow.” I am not aware that there should be a white spot here? There is a prominent white craterlet on the NW inner rim of Herodotus, but it is not shown in the sketch, nor the shadow on the inner east rim of Herodotus, which makes me think the sketch is unfinished. Therefore I shall assign a weight of 1 to this event for the moment. Let us see if we can pick up this white spot again during future repeat illumination events and prove that it is normal?”).

En el remoto caso de haber realmente observado un FLT, éste se habría producido en la zona más propicia. El macizo de Aristarco tiene una serie de características que según la más moderna selenografía podrían explicar que más de la mitad de los eventos anómalos en la Luna se hayan producido allí. Según cómo se compute la base de datos de observaciones de FLT, ahí se han dado entre el 40 y el 65% de estas anomalías. La explicación teórica es plausible. Es una de las zonas geológicamente más jóvenes de la Luna, toda la zona se ha elevado sobre la superficie del Oceanus Procellarum a consecuencia del más terrible impacto en la historia lunar-y el segundo más terrible del sistema solar, el que provocó la llamada “Cuenca Aitken” en la cara oculta de la Luna. Y sobre esa elevación se produjeron los impactos que generaron Herodotus (2) y sobre todo Aristarchus (1), uno de los cráteres más nuevos y brillantes. Al ser geológicamente joven, la zona se encuentra plagada de accidentes de origen volcánico, como la grieta sinuosa más espectacular de la Luna, el Vallis Schroteri (4), formada por un canal de lava o el colapso del techo de un tubo de lava originado en el cráter conocido como “Cabeza de cobra” (3). En esta zona de reciente vulcanismo (¿o actual vulcanismo residual?) se han detectado la mitad de los afloramientos registrados de gas radón, gas trazador de otros gases que por su escaso volumen no fue registrado por las misiones Apollo XV y Lunar Prospector. Estos afloramientos-quizás provocados por débiles lunamotos-podrían ser explosivos y levantar la capa de polvo del piso provocando un aumento transitorio del albedo en la zona. El Macizo de Aristarco, levantado sobre el suelo basáltico del Oceanus Procellarum, podría ser un lugar propicio para que escapen gases por debilidades en la corteza, tanto en su borde externo, como en el cráter Aristarchus (por lejos el cráter más relacionado con los FLT) a través de grietas producidas por desmoronamientos en sus márgenes, como en grietas remanentes de la formación del Vallis Schroteri, cercano a la zona de nuestro reporte. Tan interesante es el Macizo Aristartchus que la misión Apollo XVIII tenía como objetivo el Vallis Schroteri, una verdadera lástima que se haya cancelado.
En Herodotus en particular, la gran incógnita está dada, como el requerimiento de observación había señalado, por los 17 reportes de un pico central “fantasma” en el centro del cráter. Adicionalmente, ha habido dos reportes de “picos fantasmas” en la parte sur del cráter (que se consideran observación de parte del material eyectado por el vecino Aristarchus). El pequeño punto brillante que observé está en la parte norte del cráter (indicado con un punto amarillo en la fotografía), por lo que tampoco tendría relación con esos reportes anteriores. La correlación con los demás FLT reportados en Herodotus se da por las colongitudes selenográficas (el momento de la lunación, en otras palabras) en que se produjeron (entre 51º y 60º, con el Sol alzándose), lo que podría abonar otra de las posibles explicaciones expuestas por Cook y Dobbins (“The Pseudo Peak in Herodotus”, The moon, notes and records of the Lunar Section of the Bristish Astronomical Association, Volume 2, 2012): el congelamiento de gases aflorados a la superficie que son visibles en estado de “escarcha” y que luego desparecen al aumentar la temperatura de la zona mientras avanza la luz solar.
Un pequeño apéndice. El 14 de agosto se volvieron a dar las condiciones de iluminación repetida que observé en la noche del 17 de junio. Era domingo y no estaba nublado, una excelente oportunidad para repetir la observación (mismo instrumento, mismo observador), pero no observé ningún punto luminoso. Hice un reporte para el Programa agregando un croquis de Herodotus. Como se solicitaba observar por un periodo prolongado no puedo saber si observé en las mismas condiciones de iluminación de mi reporte en particular (hay una ligera diferencia de colongitud selenográfica: 53º y 51.5º), pero estoy seguro de no haber visto el punto luminoso famoso. Esto podría sumar indicios para descartar que dicha mancha brillante se deba a la configuración del terreno en Herodotus, pero no puede confirmar, claro está, el carácter de fenómeno lunar transitorio de lo observado. 

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